viernes, 1 de abril de 2011

Gustavo Adolfo Bécquer - "Volverán las oscuras golondrinas"

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales,
jugando llamarán;


pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar;
aquellas que aprendieron nuestros nombres,
esas... ¡no volverán!


Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde, aun mas hermosas,
sus flores abrirán;


pero aquellas cuajadas de rocío,
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día...
esas... ¡no volverán!


Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
 tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará;


pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido... desengáñate,
¡así no te querrán!
 

(Gustavo Adolfo Bécquer)

Here is the Sweet Spring!

Now that the grey and the freeze winter are gone,
the most vivid and delightful colors take place
and clothes nature with absolute grandeur.

As well as vegetation does people bright in a radiant way,
so all seems to be magnified by the golden and delightful sunlight.

This is a great manifestation of life: roses arise and waves of passion
tour everywhere.

Streets and parks are taken by birds, by frogs, by bees, by butterflies and
by groups and couples of people being all in full harmony.

Be very welcome, Spring!

domingo, 20 de febrero de 2011

El origen de San Valentín

No entiendo por qué cada vez más, el 14 de Febrero se está convirtiendo en un día de regalar a la pareja
como pueda ser en Navidad los Reyes Magos o un cumpleaños. La verdad es que no lo entiendo; se está desvirtuando en  muchos casos el espíritu de la tradición con un afán comercial y completamente materialista.
Pienso que los regalos deberían ser especiales, dejando a un lado el precio de éstos.
No cuesta nada excepto molestarse, el regalar algo sugerente o único junto a una tarjeta o una carta dedicándole algo bonito a esa persona tan especial.
Por eso, insisto en la idea que para mí no es el día de El Corte Inglés ni mucho menos, porque somos los que regalamos los que decidimos si queremos regalar algo dulce y especial, o si por lo contrario preferimos hacer regalos ostentosos y carentes de sentido.

Ahora ya parece que ha caído en desuso la clásica práctica de San Valentín: no tengo constancia de que se siga haciendo demasiado, pero antes, especialmente los chicos románticos se  aprovechaban para declararse a la chica que les gustaba en cuestión. Concretamente, recuerdo de un compañero de colegio al que le gustaba una compañera; siguiendo la tradición le mandó a su casa una carta de amor y una rosa anonimamente. Después de unas semanas, estando en el recreo, estábamos jugando un grupo de clase al balón cuando el chico se acercó a ella y le reveló que él era su San Valentín y se declaró allí mismo... Yo me quedé alucinado porque nunca había visto nada así y también porque por entonces no comprendía nada del amor.

Según las crónicas históricas, la costumbre de San Valentín procede de la época imperial Romana. Valentín era un sacerdote cristiano del Siglo III, que contravino la prohibición impuesta por Claudio II por la cual los soldados profesionales en activo no podían casarse. Dicho sacerdote casó a varios jóvenes clandestinamente bajo el rito cristiano. Aunque el Emperador mostraba simpatías por la doctrina religiosa, ésta aun no estaba aceptada oficialmente, por lo que apresó y ejecutó a Valentín por haber transgredido las normas.

sábado, 29 de enero de 2011

"Por la Calle de Alcalá"

Por la calle de Alcalá
con la falda "almidoná"
y los nardos "apoyaos" en la cadera
la Florista viene y va
y sonríe "descará"
por la acera de la calle de Alcalá.

Y el buen mozo que la ve
va y le dice venga "usté"
a ponerme en la solapa lo que quiera
que la flor que usted me da
con envidia la verá
todo el mundo por la calle de Alcalá.

Lleve "usted", nardos caballero
si es que quiere a una mujer,
nardos, no cuestan dinero
y son lo primero para convencer.

Llévelos y si se decide,
no me moveré de aquí
luego, si alguien se los pide
nunca se le olvide
que yo se los di.

(Cancioncilla popular de Madrid)

lunes, 10 de enero de 2011

Lope de Vega - "A una dama que hilaba"

1Hermosa Parca, blandamente fiera,
dueño del hilo de mi corta vida,
en cuya bella mano vive asida
la rueca de oro y la mortal tijera;
5hiladora famosa a quien pudiera
rendirse Palas y quedar vencida;
de cuya tela, Amor, de oro tejida,
si no fuera desnudo, se vistiera;
déte su lana el vellocino de oro,
10Amor su flecha para el huso, y luego,
mi vida el hilo que tu mano tuerza;
que a ser Hércules yo, tanto te adoro
que rindiera a tu rueca, atado y ciego,
la espada, las hazañas y la fuerza.

(LOPE DE VEGA)

sábado, 8 de enero de 2011

Arranca el 2011

Hace bien poco que hemos inaugurado el nuevo año con energías renovadas 
y con objetivos claramente marcados. Es increible como avanza el tiempo; hemos 
dejado atrás la primera década del siglo y ya iniciamos nuestra andadura en la sucesiva.

En lo personal, el año pasado se me ha esfumado tan  rápidamente lo hace una nube de polvo.
Echo la vista para atrás y me quedo anonadado al comprobar lo lejos que quedó mi infancia
en los 90. Y es que el tiempo se consume imparable ardiendo sin dejar cenizas.
Pienso que es buen momento para la autoreflexión y evaluar nuestro camino por el año que ha quedado atrás:  nuestras alegrías, nuestras penas, nuestros aciertos, nuestros desaciertos, etc. Mediante la evaluación, podemos replantearnos o reafimarnos en el camino que debemos o simplemente nos apetece seguir.

Lo importante es marcarnos un rumbo claro con unas metas y seguirlo. En el transcurrir del 
camino por el nuevo año nos encontraremos con sorpresas deliciosas aunque también con 
piedras, pero la vida no está hecha para pensarla y lamentarse de lo que no se ha hecho sino  para vivirla a fondo. 
Os deseo todo lo mejor para el dosmilonce. 

sábado, 18 de diciembre de 2010

Francisco de Quevedo - "A Roma sepultada en sus ruinas"

Buscas en Roma a Roma ¡oh peregrino! 
y en Roma misma a Roma no la hallas: 
cadáver son las que ostentó murallas 
y tumba de sí proprio el Aventino. 

Yace donde reinaba el Palatino 
y limadas del tiempo, las medallas 
más se muestran destrozo a las batallas 
de las edades que Blasón Latino. 

Sólo el Tiber quedó, cuya corriente, 
si ciudad la regó, ya sepultura 
la llora con funesto son doliente. 

¡Oh Roma en tu grandeza, en tu hermosura, 
huyó lo que era firme y solamente 
lo fugitivo permanece y dura!





(FRANCISCO DE QUEVEDO)